
La bodega LA LEGUA, impulsada por Emeterio Fernández (prestigioso neurólogo) que en 1968 adquirió la finca, que dista una "legua" (6 kilómetros) de Valladolid y de pueblos con una gran tradición vitivinícola como son Cigales, Fuensaldaña, Mucientes y Cabezón de Pisuerga.
Es importante destacar el hecho de que la única uva que entra en la bodega es la propia, procedente de las 80 hectáreas de viñedo con que cuenta, lo que les permite ejercer un control total sobre el proceso de producción.
En esta ocasión mi atención estuvo más a la conversación de
la celebración que a la cata propiamente del vino que hoy os acerco, pero no
por ello deje de apreciar algunas características que no me pasaron
desapercibidas.
A la vista se nos presenta un vino limpio con un bonito rojo
que inunda la copa. En nariz, me pareció apreciar toques a fruta madura. La
madera está presente tanto en nariz como en boca, cada sorbo llena el paladar
largamente, pero mantiene solapado el alto grado que caracteriza a esta D.O.
Abajo como siempre os pongo una cata, que he encontrado en internet.

Es un vino contundente, el cual resulta ideal acompañarlo, como fue
el caso, de un lechazo, aunque a buen seguro será también buen compañero de viaje de cualquier
plato de caza o un incluso de un buen guiso de rabo de toro.
Y no olvidéis ¡Probadlo!
NOTA DE CATA:
-Vista: Color cereza picota
con ribete teja.
-Nariz: Complejo con aromas
de madera y mermelada de frutas negras, elementos especiados de crianza y
matices minerales.
-Boca: Potente, Carnoso con recuerdo de fruta, madera y toques
de cacao. Larga persistencia
UVAS: Tempranillo.
GRADUACIÓN ALCOHÓLICA: 13,5
PUNTUACIÓN:
9,3(La puntuación que otorgo es sobre 10 y en la misma influye, la calidad del vino y el precio, todo desde un criterio personal, como consumidor)